Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas

No sé cómo hacer para que vuelvas,
No sé si es que te me fuiste,
No sé por qué me afecta tanto que no estés,
No sé qué has hecho de mí,
No sé por qué no puedo dormir en las noches,
No sé por qué te necesito para ser feliz,
No sé por qué ya no me siento tranquila,
¿Qué hiciste de mi?
Estoy volviéndome loca… no me puedo concentrar, nada lo hago bien.
Estas tu dando vueltas en mi cabeza todo el tiempo y es imposible olvidarte.
Esta situación me hace daño pero no sé cómo salir de esto, no sé sin ti.
Me siento incapaz porque lo he intentado y no he podido.
Me frustra el hecho de que no estés y de que se perfectamente que jamás estarás.
Esta esperanza prolonga el sufrimiento.


Siento que no tengo cabeza para nadie ni nada más… estas cosas me asustan.
No es lo que uno espera luego de tomar una decisión como la que tome yo hace ya un mes.
Alejarme de esa persona para siempre y empezar mi búsqueda de la felicidad y sobretodo de paz.
He llegado a conocer muchas personas… algunas desconocidas y otras que conocía antes pero poco.
Y saben… no me animan lo suficiente como para decir que soy feliz.
No sé si este en paz, tal vez si… tal vez es cuestión de tiempo, tal vez.
Hay alguien que me gusta… un poco, no se, me agrada… pero es como si mi corazón estuviera en huelga con mi cabeza o no se… estoy tan confundida. En realidad no estoy confundida, se bien como me siento.
Pero es solo que no me gusta sentirme así, me siento vacía, sin ánimos… como fuera del mundo.
Siento que no estoy viviendo, que estoy soñando y que no voy a despertar nunca… siento que estoy en un coma infinito, no siento nada aunque quiera sentirlo todo…
No se si se vieron “Clic, perdiendo el control” esa película con Adam Sandler… bueno me siento igual, como si estuviera en modo automático y no hiciera más en este mundo que decir si, no, ok, está bien, jajaja, jejeje, que tal, no sé, todo bien, aja, hola y adiós.
Mis frases predeterminadas para las personas que me rodean y cuando me quiero hablar a mi misma… mira lo que termina saliendo, una entrada de blog.

Sí, lo admito, alguna vez te pienso pero no me tocas más. 


Desear… arma de doble filo

Es bueno cuando nos conviene pero en realidad desear es peligroso.
¿Han escuchado de “Cuidado con lo que deseas porque se puede cumplir”?
Bueno…esto es cierto, para que se cumpla debes desearlo con mucha fuerza y claro, ahí está el bendito problema, nunca nos controlamos al desear algo porque como es costumbre de la humanidad, exagerar... pues ya que mas da ¿no? Al final de todo no te das cuenta que lo que está ocurriendo en ese instante fue porque tu lo has querido así, tan solo eso.
Uno desea, quiere, puede, lo hace.
Uno  ríe, sueña, se enamora, siente, piensa, lo deja ir.
Como es costumbre de la humanidad, ser cobarde.
Desear tanto, tenerlo y dejarlo. Típico de ti.


Llorar, es causa y consecuencia.
De que el te haya dejado y de que tu lo hayas olvidado.
Ahora eres libre... tanto del sentimiento como del resentimiento.


Todo lo bonito se vió destruido una vez mas, como en las buenas historias, pero en esta ocasión no por la bruja del cuento si no por el príncipe, que se volvió sapo y dejó a la princesa.


Se me vuelve pesado el ambiente en el que no estás.
Se me vuelve lento el tiempo en el que estás ausente.
Se me vuelve absurdo este constante vivir sin ti.




Explíquenle a la vida, que me canse de vivir.
Explíquenle al amor que me canse de amar.
Explíquenle que me canse de esperarlo.
Esperándote amaba y vivía… ahora que me doy cuenta de que no volverás, estas 3 cosas me son imposibles.